Creemos que es indispensable afianzar nuestra fe en Cristo cuando le acabamos de conocer. Nuestro deseo es que cada persona que nos visite por primera vez pueda experimentar el amor de Dios y se sienta totalmente bienvenido a CCM así como el hijo pródigo cuando regresó a la casa de su Padre. Contamos con un equipo de personas que oran por los nuevos creyentes, los visitan en sus hogares, hacen amistad con ellos y les ayudan en el proceso de comenzar una vida nueva.