La gente más importante para Dios, son los niños. Incluso en las Escrituras, nos enseña que nuestro corazón debe ser como el de un niño. Tenemos clases y actividades especiales para ellos según su edad (Niños de 4-12 años). Mientras tú estás escuchando la predicación, ellos aprenden de la Palabra de Dios junto con sus maestros.